Es una táctica de ingeniería social o espionaje en la que una persona es atraída emocional o sexualmente por un agente o estafador con el objetivo de manipularla y obtener información, influencia o algún tipo de ventaja sobre ella. Esta técnica suele implicar una relación romántica o sexual, real o simulada, en la que la víctima, cegada por sus emociones, baja la guardia y revela información confidencial o realiza acciones comprometedoras.
Ejemplos de honey trap:
Espionaje gubernamental: Un agente secreto de un país puede utilizar a un "honey trap" para atraer a un empleado del gobierno de otro país con acceso a secretos militares o políticos. Una vez que el empleado está emocionalmente comprometido, es más probable que revele información secreta.
Estafas de redes sociales: Los estafadores crean perfiles falsos atractivos en redes sociales o aplicaciones de citas. A través de mensajes seductores, logran que la víctima se encariñe y luego la manipulan para que envíe dinero o revele datos sensibles, como contraseñas o información financiera.
Compromiso en empresas: Un competidor puede enviar a una persona para seducir a un empleado clave de otra empresa. Después de entablar una relación, el atacante intenta extraer secretos comerciales o información valiosa para ganar ventaja competitiva.
Amenaza de exposición pública: En algunos casos, el estafador graba a la víctima en una situación comprometedora (ya sea mediante conversaciones o interacciones íntimas) y luego utiliza ese material para chantajearla y forzarla a cumplir con las demandas del atacante, como acceder a sistemas de la empresa o transferir dinero.

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